“RUTA DE LA SEDA 2008 "
Séptima Bitácora - Desde Almaty.
Hola a todos:
Es difícil, el saber cual decisión tomar cuando no posees la información adecuada, y también cuando crees que posees dicha información, pero que después resulta ser mala o infundada.
Algo similar nos ocurrió en Tashkent. Habíamos tenido como información fidedigna el que necesitábamos una Carta de Invitación para ingresar a Rusia, y por ello, esperamos cinco días más, hasta recibirla. El día anterior al pautado, nos fuimos a la Embajada de Rusia y intentamos saber la hora en que recibirían las solicitudes de visa. Fue algo difícil acercarse a la puerta, dado el gran número de personas aglomeradas en espera de visas, supongo.
Cuando logro llegar, un policía me pregunta que (supuse), qué quiero, y le contesto con la palabra “Visa”, me vuelve a decir algo (¿?) y incluye algo que pude entender como Carta de Invitación, a lo que respondí en Ingles, No Mañana la Tendré. Me dijo algo mientras gesticulaba con ademanes que daban a entender “Entonces venga mañana”. Otro día de espera sin hacer nada. Al día siguiente nos fuimos a la agencia a esperar la llegada, vía fax, de la ansiada Carta. Tomo casi medio día para llegar, pero apenas lo hizo, la pagamos y volamos a la embajada. Al llegar, la saco cual “Salvoconducto” y “perforo” la gente que se arremolinaba alrededor de la entrada hasta llegar al policía, se la enseño a la vez que con la expresión en la cara le transmito “Ahora si puedo entrar, no?” Apenas me hace seña de que Si, llamo a Oscar diciéndole, “Vente, que hoy salimos de esto”.
Adentro, sigo las señales por instinto, no porque las entienda. Al llegar a la taquilla, sonrío al que está del otro lado mientras le enseño la Carta y los pasaportes. Se los entrego. Espero a que lea la Carta, y hojee los pasaportes. Y me dice en buen Ingles. Ustedes no pueden pedir Visa de Turista aquí, porque no son ciudadanos de Uzbekistán, deben enviar el pasaporte a Venezuela para que les pongan la visa, allí. Imagínense un castillo de naipes, cayéndose. Sería similar a la imagen de nuestras esperanzas de irnos rápido y avanzar, cayéndose en nuestra mente.
Sin dejar que lo que me estaba diciendo, me destrozara el empuje espiritual que todos tenemos dentro, le digo que debe haber una alternativa ya que nosotros llevamos cinco días esperando esa Carta para poder cruzar Rusia y pasar a Mongolia. Mientras pone cara de “Ustedes son Gafos?”, me dice, “Pero ustedes para cruzar de Rusia a Mongolia no necesitan si no, una visa de Transito. Eso sí, para optar a ella, deben primero tener la visa de Mongolia”. Miro a Oscar y mientras tomo fuerzas desde adentro, le digo, vamos a la agencia a reclamar nuestra plata de vuelta, después vamos al hostal, empacamos y arrancamos hacia la frontera. Nos vamos a Kazajstán. En Almaty optaremos a la visa de Mongolia y después iremos a la embajada de Rusia, no nos pararan por trámites de visas. Y arrancamos. Llegamos a la frontera anocheciendo, y rogando que no nos dijeran que debíamos esperar al día siguiente, me acerco a la taquilla donde sellan los pasaportes. El oficial toma ambos pasaportes y los hojea, una y otra vez. Yo, extrañado me pregunto el porqué. Entonces me dice algo que creí entender como “están saliendo justo”. No lo entendí hasta que después que los sello de salida y me los devolvió. Con tanto tiempo esperando, se me había pasado revisarlos, pero solo teníamos visa para 15 días y se cumplían, hoy. El llegar con tan solo un día de diferencia implicaría tener que regresar a Tashkent e iniciar un proceso que al menos duraría 4 días más. No sé a qué agradecer, más que, a Dios. Salimos en la raya. Tardamos casi cinco horas en los trámites en ambos lados de la frontera y se nos hizo bien tarde para cuando salimos, del otro lado. En un punto de la requisa de la aduana de Kazajstán, ya estaba tan obstinado que cuando uno de los oficiales se puso “Intenso”, le invite con señales “Revise usted mismo” y me puse a un lado. Ante la opción de sacar el mismo “Todo” lo que está en la camioneta, opto por hacer señas, diciendo, “Pueden Irse”.
Desde aquí a Almaty son unos 900km. Rodamos unos 150km y decidimos buscar donde pernoctar, este día ha sido fuerte. Llegamos a Almaty al anochecer del siguiente día, después de sortear 650 de mal camino. Un venezolano que vive en España desde pequeño, y que conocimos en Tashkent por casualidad, dado que es un “Mochilero” que viaja desde Beijing hasta el sur de España, donde viven sus Padres. Hay que ver que los venezolanos están en los lugares más insólitos. Bueno, él nos había informado acerca de un punto en Almaty, donde podíamos conseguir personas que alquilan apartamentos, ya que los hoteles son muy caros (al menos 90$ la noche). Cuando llegamos a una ciudad, con todas las señales de tránsito en ruso, obviamente, no tengo idea de hacia adonde ir, así que, me dejo guiar por el instinto. Busco siempre el centro de la ciudad. Esta vez, llegamos certeros al punto al que queríamos llegar. Si bien eran cerca de las 11pm, había varias personas allí paradas. Nos paramos, encendimos las luces de adentro de la camioneta, como para hacer más evidente lo de, somos de afuera, véanos. Se acercaron varios y con una calculadora en mano (instrumento indispensable para hablar de cifras cuando no se habla el idioma) comenzamos el regateo. Ellos pedían 80$ por noche y nosotros ofrecíamos 40$. Terminamos en 45$ por noche. Lo curioso y casi insólito paso después. Se monto una persona con nosotros, que no hablaba nada de ingles para enseñarnos como llegar a, el lugar del Aprt. Al llegar a un sitio, que en Caracas consideraríamos como de “Zona Roja”, nos dijo, aquí es. Lo vi todo, me dije a mí mismo. El entorno y el Edif, eran dignos de “Están Locos? Váyanse de aquí.” Sin embargo, bajamos y seguimos a las personas que nos guiaban hasta la entrada al Edif. al cual, mediante teclado con código y llave, pudimos entrar al mismo. La escalera olía a algo innombrable. Al entrar al Aprt. lo encontramos “habitable” sin entrar en detalles, y decidimos aceptar el trato. Cuadramos el día de salida y pagamos por adelantado (por exigencia). Hago la salvedad de que las personas no hablaban nada de ingles, todo fue mediante señas. Todo sea en nombre de Dios.
Hoy, Lunes 22, hemos logrado encontrar (les garantizo que no ha sido nada fácil en una ciudad bastante grande donde la mayoría no habla más que ruso) la Embajada de Mongolia, y hemos optado a la visa de Mongolia. Estará lista para mañana. Una vez que la tengamos, iremos a la Embajada de Rusia, para optar a la Visa de Transito. Creo que para el Jueves debemos estar de nuevo en camino a la frontera. Serán unos 1.500km. Aquí ha llegado el Otoño, las temperaturas en el día no suben de 13º o 14º, y al atardecer bajan a 7º. No me quiero imaginar la temperatura que hará en el Desierto de Gobi dentro de dos semanas, cuando tengamos que acampar. No vinimos preparados para este frio. Les informaremos de nuevo en Rusia. La camioneta ha suportado todos los rigores de los malos caminos, sin “decir” nada. Se ha portado de una manera inmejorable. No puedo halagar más.
En todas las Bitácoras digo lo mismo. Los mensajes son una de nuestras fuentes de “Energía” para seguir avanzando. No puedo más que, Agradecer, a todos y a quienes, disponen de unos minutos para, enviarnos esa “Energía” para que continuemos avanzando en nombre de, Venezuela!
Para que esta expedición se pudiera convertir en una realidad, debimos solicitar apoyo a varias empresas e instituciones, y por ello queremos agradecer a Mitsubishi Venezuela, a PDV Lubricantes, a Computadores Lenovo, al Ministerio del Poder Popular para el Deporte y el IND, a Goodyear de Venezuela y de Turquía, a TuCarro.com, a Carpas Anaconda, a T J Publicidad, a Globalstar con su emisor de señal satelital Spot, a cruiserheads.com, a orcbolivia.com, a 4x4on-line.com, a aventurismo4x4.com, a Fox Sports, a Ruta`s 4wd.